52 - Ese bastardo.
Emiliano estaba en su oficina, revisando unos documentos importantes, cuando su teléfono sonó con una urgencia que no solía caracterizar a sus llamadas habituales. Al contestar, la voz temblorosa de Luis al otro lado de la línea hizo que el corazón de Emiliano diera un vuelco.
— Señor De Lucca, hemos tenido un accidente. Margaret está herida — dijo Luis, con la voz quebrada.
Sin pensarlo dos veces, Emiliano dejó caer los papeles y salió disparado de su oficina, dejando atrás una estela de caos.