20 - Rechazada.
— Esa arpía se está adueñando de la mansión sin proponérselo — murmuró Valeria para sí misma, mientras caminaba de un lado a otro dentro de su habitación —. Debo deshacerme de esa maldita entrometido y del niño, sea como sea.
Tenía en su mano un vaso de whisky que estaba a punto de lanzarlo a la pared, pero se contuvo. Respiró hondo y poco a poco se calmó, mientras escuchaba su celular sonar. Se acercó a él y contestó.
— Belleza de mi vida, tanto tiempo — susurró la voz masculina al otro lado.