101 - Un disparo brutal.
Emiliano se acercó a la gran puerta con determinación, consciente de que cada paso que daba lo acercaba más al enfrentamiento final con su abuelo, Vittorio De Lucca. Sus hombres habían derribado a los guardias del anciano, y ahora solo quedaba una última barrera entre él y el hombre que había causado tanto sufrimiento en su vida.
Armando, siempre precavido, empujó la puerta con cuidado, asegurándose de que no hubiera trampas ni sorpresas esperando del otro lado. Emiliano fue el primero en entrar