En el aquelarre la sangrienta batalla seguía,, cada vez eran menos los hechiceros que quedaban de pie, Vladimir seguía observando a Bruno, jamás pensó verlo en esa situación tan deplorable, se veía tan vulnerable, tan débil, del feroz y arrogante Bruno no quedaba nada
¡Vámonos Silas, debemos buscar a Gabriel Mina para matarlo! ordenó el vampiro a su fiel mano derecha
¡Hace lo correcto amo! ese Alfa es su enemigo, quiere robarle a su reina, ¡debe morir!
Valdimir sin decir nada dió unos cuántos p