PUNTO DE VISTA DE KIRA
La criada desaparecida era un fantasma que acechaba los corredores inferiores de la Ciudadela. Se llamaba Anya. Tenía dieciocho años, sencilla, callada, y ahora, completamente desaparecida. Su ausencia era un pequeño y perfecto pinchazo en nuestra seguridad—prueba de que la enfermedad no solo estaba en nuestras fronteras, o en un torreón del norte. Estaba en nuestros sacos de harina y nuestros armarios de lino.
Alistair estaba furioso, una furia tranquila y fría que lo hi