Capítulo 85: El comienzo de la agonía.
✧✧✧ Hace 16 años atrás. ✧✧✧
En la mansión Marchesani en Milán. Esa habitación era enorme, elegante, con paredes claras, muebles oscuros, cortinas largas de tela fina y una luz suave entrando por los ventanales.
La cama de Giorgio Marchesani era demasiado grande para un niño de catorce años, vestida con sábanas blancas; él despertó como si hubiera estado cayendo en un abismo.
¡PUM!
Sus ojos grises se abrieron de golpe, las pupilas temblando, el pecho subiendo y bajando con una rapidez desesperada.
El corazón le golpeaba con fuerza en el pecho, en las sienes, en el estómago, y la boca se le secó como si de pronto hubiera olvidado cómo tragar saliva.
Tum… Tum… Tum…
El sonido de su propio pulso se mezclaba con el silencio de esa habitación perfecta, y por un segundo no supo dónde estaba, no supo quién era, no supo si todavía estaba vivo.
Pero entonces, el dolor llegó.
Un dolor profundo, punzante, horrible, en el costado, como si algo le estuviera apretando por dentro.
—Ay…
Gio