Capítulo 78: Más allá del contrato.
Giorgio la miró fijamente.
—Es parte de mi trabajo —dijo ese hombre—. Y de nuestro acuerdo.
Ella asintió, pero algo dentro de su pecho se aflojó.
"Ah, Dios… Todo es el acuerdo. Todo es el maldito contrato…"
¡Fiorina abrió sus ojos con sorpresa por un instante!
¡Ella misma se sorprendió del pensamiento que sin permiso cruzó por su cabeza!
El segundo plato llegó. Pasta fresca, sencilla, perfectamente hecha. La conversación continuó, ligera, fluida.
Hablaron del evento de Casa Dorata M,