Capítulo 78: Más allá del contrato.
Giorgio la miró fijamente.
—Es parte de mi trabajo —dijo ese hombre—. Y de nuestro acuerdo.
Ella asintió, pero algo dentro de su pecho se aflojó.
"Ah, Dios… Todo es el acuerdo. Todo es el maldito contrato…"
¡Fiorina abrió sus ojos con sorpresa por un instante!
¡Ella misma se sorprendió del pensamiento que sin permiso cruzó por su cabeza!
El segundo plato llegó. Pasta fresca, sencilla, perfectamente hecha. La conversación continuó, ligera, fluida.
Hablaron del evento de Casa Dorata M, de los invitados esperados, de la prensa.
—Después de la exhibición —dijo Fiorina—, todo cambiará un poco.
—Así es —respondió él—. Para ambos.
Ella jugueteó con la copa un instante.
"¿Debería decirle ahora…?"
—He terminado el diseño del vestido principal para la colección de novia —confesó ella.
Giorgio alzó una ceja.
—¿Ya?
—Sí —respondió Fiorina—. Pero… —dudó un segundo—. Pensaba en lo otro también.
Él no dijo nada. La dejó continuar.
—Carlotta me sugirió que empezara a planear la