Capítulo 52: Visita sorpresa.
El señor Marchesani se acomodó en su silla, adoptando una postura que parecía más relajada, aunque la tensión persistía.
—Sé que tu agenda es complicada —comenzó ese hombre a hablar—. Pero necesitamos afianzar más esta relación. No solo ante los empleados o el mundo. Principalmente ante mi madre. Recuerda que ella es el motivo principal, por el que hago esto.
Fiorina escuchó en silencio, sus pensamientos girando rápidamente.
—Quiero que vayas a verla una tarde —continuó el CEO—. Que haga