207. SIEMPRE VOLVERÉ A TI
NARRADORA
—Nathan, ¿por qué tienes que ir tú? Tengo miedo —Trinity se aferraba a su camisa.
Le habían dado privacidad en una de las salas del Concilio. Scarlett estaba pegada al “abuelito” como un chicle.
—Nena, yo mejor que nadie conozco el Alondra, tengo que ir, es también por Scarlett —le dijo abrazándola fuerte contra su pecho.
Diosa, se encontraron apenas hace unos momentos y ya se tenían que separar, pero esta travesía significaba mucho para ellos.
Nathan tampoco quería dejarla, joder, al