188. UN TRATO ARRIESGADO
TRINITY
Él afirmó.
La atmósfera se quedó estancada.
Preguntas tenía miles, pero reparé en el plato frente a él con las migajas de pan y mantequilla, parecía que estaba hambriento.
No sé, como la tonta compasiva que soy, decidí seguir arriesgando nuestra integridad por un desconocido.
—Bueno, me debe algunas respuestas, pero está bien, ahora, vamos a desayunar —suspiré acercándome a la cocina.
—. Scarlett, búscame las pantuflas y la bata.
Le pedí y la vi irse corriendo, al menos yo iba con un pi