163. LA "PRINCESA AURORA"
NARRADORA
—¡Cálmese, señor, cálmese! —en medio de su ira, viendo solo rojo frente a sus ojos, Nathan escuchaba los gritos suplicantes que le pedían detenerse.
“¡Nathan, estamos bien, controla a Blaze, estamos bien!”
William le decía lleno de urgencia.
El enorme lobo estaba parado en medio de varios heridos, mientras el pavimento se había manchado de sangre.
Alrededor de Henry y William, las cosas no estaban mucho mejor.
Habían mandado a pedir refuerzos, y ahora mismo se encontraban cercados por