101. LA FLOR DE SEDUCCIÓN
NATHAN
Juliana no está, por supuesto.
Ella aguarda en la entrada, verificando que mi invitada especial no tenga ningún problema para acceder a esta fiesta privada.
Me río de soslayo al escuchar su suspiro de alivio, disimulando con un trago de mi bebida.
" Muy gracioso, Nathan. Joder, qué susto” bufa William, caminando hacia mí con el ceño fruncido.
" Si tanto te molesta que le pueda dar la flor a otro, deberías entonces dejar de tontear”
“Habló el experto en amor, al que casi lo dejan por le