Derek bajo su boca para besarla, no tenía la intención de ir más allá que solo rozar sus labios, no quería asustarla y mucho menos presionarla, y así lo hizo al principio, pero cuando quiso separarse de ella, Liesel se aferró a él tomándolo de la chaqueta, y subió la intensidad del beso.
El gélido aire del lago golpeaba sus cuerpos y el canto armonioso y melancólico de los animales nocturnos los atrapó en una vorágine de pasión y delirio.
Derek la apretó contra su cuerpo, no esperaba esa reacci