Hacía unos días que Liesel no veía a Derek, él había tenido que salir por cuestiones del consejo de manadas y el asunto se había demorado más de lo previsto, de nuevo las manadas no dominantes se negaban a aceptar los acuerdos ya previstos.
Liesel estaba terminando el entrenamiento con Natasha cuando recibió la llamada de su hombre de ojos negros.
—Hola —respondió ella entusiasmada, muestra limpiaba el sudor de su rostro.
—Hola hermosa, ¿Qué haces?
—Estoy terminando el entrenamiento con Natash