Ya era media mañana cuando Liesel despertó de nuevo, llamó a Derek, pero este ya se había ido, solo encontró un mensaje en su celular.
"Te invito a almorzar"
Liesel se dejó caer de nuevo sobre el colchón recordando las caricias y sensaciones que el hombre de ojos negros le había hecho sentir la noche anterior. Agitó la cabeza y se puso de pie, debía prepararse si quería llegar a tiempo para el almuerzo con Derek.
Cuando Liesel llegó al restaurante, Derek ya la estaba esperando. De inmediato se