Vanessa y Tatiana permanecen en total silencio, las miradas de ambas se encuentran puestas fijamente en Vaiana. La crudeza de la historia que su madre acaba de compartir con ellas las deja sin palabras. En ese momento, ambas comienzan a sentir cómo la habitación se va volviendo cada vez más pequeña, comprimiéndose por el peso de lo que acaban de descubrir.
Vaiana baja la mirada, sus manos temblando ligeramente mientras se esfuerza por mantener la compostura.
Vanessa y Tatiana pueden asegurar qu