Cuando Vanessa entra en la sala de cuidados intensivos, su corazón late con fuerza en su pecho. El ambiente es frío y de un olor estéril, llenado únicamente con el sonido constante de las máquinas que monitorean los signos vitales del hombre mayor.
En el momento en que sus ojos encuentran la imagen de su padre, esto no hace sino cortarle el aire. Nicolau se encuentra tendido en la cama, con tubos y cables conectados a su cuerpo. Vanessa siente de inmediato cómo una oleada de dolor y angustia co