— Aun no puedo creer que papá accediera a esto — Tatiana cierra el maletero del auto tras terminar de subir el último bolso que llevarán en el viaje. — Pero si soy sincera, ¡no puedo esperar por estar en Lacul!
— Solo ten cuidado, el agua y tú en una misma oración no son una buena idea. Y baja la voz, a no ser que quieras despertar a los tíos.
— Tenías que decirlo, ¿cierto? — Tatiana no puede evitar hacer un puchero ante las palabras de su hermana. — Lo bueno es que te tengo a ti para que evite