— Ese es maravilloso — son las palabras de la vendedora, palabras que rompen la atmósfera y les hacen volver en cuenta de lo que está pasando. — Te verás hermosa durante la boda.
Vanessa, al escuchar eso, mueve la mano de Emil con premura, haciendo que este quite el velo de su cabeza.
— Oh, no, nosotros no estamos juntos de esa manera — explica Vanessa, tratando de contener la pena que siente.
— ¿No lo están? — pregunta con asombro.
— No. — es la rápida respuesta de Vanessa, casi como si fuera