Radu se queda un momento en silencio procesando las palabras de las pelirroja. —¿Qué? espera ¿Cómo que se fue del país? ¿Estás cargándome? —Su voz se eleva con incredulidad.
—No, no te estoy cargando. Mi hermano se fue ¿bien? —responde Ioana, su tono seco, pero con un deje de preocupación—. Lo siento Radu. Aunque quisiera decirte algo más, simplemente no puedo.
Radu respira hondo, mientras se gira para ver a Vanessa en la distancia. —Está bien, supongo que, tendré que ser yo quien frene la bod