En los últimos días la salud de Amy estaba en descenso, había sentido cansancio y ciertas punzadas en el pecho que le causaban preocupación.
Nadie lo sabía, solo ella, si le decía a su padre la terminaría hospitalizando durante meses y no lo quería. Quizás el tiempo ya se le estaba agotando, aun así se mantenía serena, había días en los que no sentía ningún malestar los siguientes era todo lo contrario.
Estaba molesta, era orgullosa, la indiferencia de Alexander frente aquella mujer le dolió,