Vicente observó con detalle cada gesto de su hijo.
Fabiano se acomodó en su silla antes de fijar su mirada en el mayor y responderle.
—Lo sé. ¿Qué otro motivo, tendría un maldito como tú, para correr a los pies del creador? El cáncer es un juez y verdugo de la humanidad. Aunque a veces le llega a personas inocentes.
Vicent sintió su corazón romperse. Esta era la última oportunidad de ganarse el perdón de su hijo y todo parecía indicar que no lo conseguiría. Entonces una preg