—Tú no vas a ningún lado. Te traje hasta aquí, para que te recuperes, pero ahora que estás consciente. Cuéntame, ¿Qué pasó?, ¿Por qué te hicieron eso? —le preguntó Vicent acercándose hacia él y poniendo una mano en su hombro para ayudarlo a volver a acostarse en la cama.
El pequeño Fabiano, no quería hablar de más, pero él vio sinceridad en los ojos de su nuevo amigo y decidió confiar en él. Entonces Fabiano le contó lo sucedido, pero omitiendo la participación del patrón. Entonces fue Gerónimo