Los padres de Anabella llegaron el domingo, un chofer de los Andollini se encontraba esperando a los señores Connor, estos llegaron y tenían el rostro demacrado y con señales de no haber dormido lo suficiente.
El chofer se encargó de las maletas de los señores, estos se encontraban en el hangar privado de los Andollini, Jean Carlo había enviado su avión privado por ellos, quería evitarles el dolor de tener que abordar un avión comercial que, aunque fuera primera clase sería doloroso entrar con