Analía se quedó paralizada por un momento.
« Kerr » preguntó en su cabeza al hombre que estaba ahí.
« Soy yo, recibí tu llamado de auxilio. Ana me lo pasó. ¿Creíste que te dejaría sola? Claro que no. Estoy en las afueras de la ciudad, cerca de la granja externa, pero no quiero alertar a los centinelas. No sé qué tan conveniente sea, no sé qué situación estén pasando, por eso quise contactarte primero. »
« ¿Pero cómo lo haces? Estás demasiado lejos como para que se sienta tan fuerte el enlace m