97| Vulnerable.
Analía sintió los cálidos labios de Barry sobre los suyos y se quedó ahí, paralizada. El líder de los cazadores y recolectores le apoyó la mano en la cadera para atraerla hacia él, y Analía no supo qué hacer. Se sentía tan sola y tan abandonada que simplemente permitió que aquello pasara, permitió que las manos del joven apretaran contra su cadera y que los labios de él presionaran los suyos. Sin darse cuenta, estiró la mano y terminó por enredar sus dedos en el corto cabello de Barry. Los labi