80| Ataque.
Analía apretó con fuerza las fauces. Oliver, frente a ella, gruñó amenazadoramente, pretendiendo alejarla de Vladimir. Analía casi pudo ver la sonrisa en el rostro alargado y afilado del Maiasaura, creyendo que ya había ganado esa batalla. Pero Analía no se daría por vencida; tenía el poder suficiente como para vencer al líder de los Maiasaura y rescatar a su hermano.
Así que se abalanzó a toda velocidad sobre ellos. Oliver corrió hacia ella. A pesar de que el joven lobo era incluso más fuerte