18| Solo rabia.
Salem se había ido furioso a la cama, y Analía sabía que tenía razón.
No bastaba con fingir ser la Luna de la manada; tenía que serlo en verdad.
¿Por qué?
Aún no lo comprendía por completo, pero lo sentía en lo más profundo de su ser.
Salem podía tener razón en cuanto a que ella quería la manada para rescatar a su hermano, pero eso no era todo.
Analía se preocupaba genuinamente por la manada.
Lo había visto en los ojos de los niños que se asomaban por las ventanas a su paso, sus cuerpos d