130| Hermanos de todas formas.
Analía ya no tuvo tiempo de preguntarle más cosas a su hermano. El niño emprendió el camino por el túnel y todos lo siguieron; era el único que podía ver plenamente en la oscuridad. Caminaron en silencio por al menos una hora. El corazón de Analía latía con fuerza mientras avanzaban. Estaban descalzos y con la ropa rasgada, la misma que Kerr les había regalado.
A lo lejos se vislumbró la salida del túnel en un espacio amplio, seguramente diseñado para permitir que los lobos salieran transformad