Estoy aquí sentada tomando un capuchino que me trajo Margarita mientras veo a Dylan y a Dylan junior jugar fútbol en el jardín. Es tan hermoso ver a mi hermosos hombres, que me llena de alegría, definitivamente estoy agradecida con Dios por mi familia.
Desde el día que recupere la memoria, poco a poco han llegado a mi los demás recuerdos, y aunque a veces tengo pesadillas con el accidente, Dylan me abraza y se me calma.
Ya tengo treinta y siete semanas cumplidas, y pues es cuestión de días para