Traición repentina

Cuando llegamos a la mansión lo primero que hizo Dylan fue irse a la empresa, sabía que estaba mal, y que quería llenarse de trabajo para no pensar tanto en lo que había pasado, por mi parte yo subí a mi habitación para cambiarme, para después salir corriendo a casa de mi madre a llevarle los regalos que había traído, y también ver cómo estaba.

Le indiqué a Margarita y a María que subieran las maletas a mi habitación, a ellas también les había traído un regalo.

—¿Cómo le fue en el viaje señora?
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