Narra Dylan.
Había una muñeca ensangrentada con pintura roja, y con múltiples cuchillos en su abdomen, era rubia como mi hija, y enseguida entré en pánico.
—¡Gonzalo Marina es capaz de asesinarlos, es capaz hermano es capaz! —comencé a llorar al ver aquella escena.
—Vamos a buscar solución Dylan, vamos a hacerlo, tranquilo hermano—Gonzalo trataba de calmarme, pero yo estaba tan desesperado que me parecía imposible.
Junto aquella atrocidad, había una carpeta , con un documento limpiamente redact