C62-SOY TU AMIGA, ¿RECUERDAS?
El dolor fue lo primero que sintió.
Zayden abrió los ojos de golpe, jadeando como si hubiera sido arrancado de las garras de una pesadilla… o de algo mucho peor. Su cuerpo ardía. Cada músculo latía con un fuego sordo y cruel. Las cadenas de plata incrustadas en su piel brillaban débilmente en la oscuridad húmeda, y el metal ardía como brasas vivas contra su carne.
El olor a sangre y sudor impregnaba el aire.
Se retorció apenas, y los eslabones chirriaron con un son