C244-¡IBAS A DEJARME!
Al llegar a la habitación, empujó la puerta de un golpe y la arrojó sobre la cama.
Su cama.
La misma que ya no compartían. La misma donde todo había comenzado y donde ahora… dolía entrar.
Ashley se incorporó de inmediato, con los ojos fijos en él, lista para pelear si era necesario. Pero Drakos no se acercó. Se quedó ahí, de pie, como si lo que quisiera fuera gritar y caer de rodillas al mismo tiempo.
—¿En serio ibas a irte? —preguntó con la voz rota y áspera.
Ashley no se