C242-¿PORQUE TÚ NO?
Ashley miraba el bosque a lo lejos, cuando el sonido de la cerradura la sacó del trance, un segundo después la puerta se abrió lentamente.
Por un segundo pensó que era Isolda, como cada mañana. Pero el paso no era igual, ni el silencio.
Se giró y lo vio.
Drakos.
Estaba ahí, de pie, con el rostro tenso, las ojeras marcadas y sus ojos… estaban clavados en ella, inseguros, llenos de algo que no sabía si era culpa o necesidad.
—¿Podemos hablar? —dijo, en voz baja.
Ashley alzó un