C221-DIME QUE TE QUEDAS.
C221-DIME QUE TE QUEDAS.
La fiesta se alargó. La música, el fuego y las copas no paraban y para entonces, Ashley se había ganado a los dragones. Bebía con ellos, reía fuerte, los escuchaba sin miedo y se burlaba como si hubiera nacido allí.
Y Drakos la observaba con una sonrisa que ya no se molestaba en ocultar. Se sentía ligero, feliz, incluso olvidó que era el rey y que ella era su esclava.
La siguió con la mirada como si le costara dejarla ir y cada gesto, cada risa, cada movimiento suyo lo t