Jean Pol sostiene su mirada. –A Laveau
–Si demostramos que fue sabotaje –continúa él. – el relato cambia por completo.
Amara comienza a caminar por el despacho. –Pero también significa que alguien dentro de la empresa ayudó
Jean Pol asiente. –Exactamente.
Amara se detiene. –Tenemos un infiltrado.
Jean Pol la observa con una expresión que mezcla gravedad y entusiasmo estratégico. –Y ahora comienza el verdadero juego.
Amara lo mira fijamente. –No estamos jugando.
Jean Pol se levanta. –No,