El forcejeo es feroz. Liam logra arrancar el arma de la mano de Kate, pero ella lo sorprende con un rodillazo en el abdomen que lo hace doblarse. Rápida, toma un fragmento de vidrio roto del suelo y lo levanta con una sonrisa desquiciada. –Prefiero verlos sangrar que verlos felices –jadea.
Antes de que pueda abalanzarse, una explosión secundaria sacude el edificio. Una de las columnas laterales se resquebraja, trozos de piedra caen del techo como lluvia letal. Los gritos de pánico alcanzan su