AL DIA SIGUIENTE
Amara desciende las escaleras con la mirada fija en su celular, deslizando su dedo sobre la pantalla para revisar los pendientes del día. Su vestido negro, ceñido hasta las rodillas, ondea ligeramente con cada paso, mientras su cartera balancea rítmicamente a su lado. Al llegar al carro, encuentra a Liam esperándola, imponente en un traje negro que resalta sus poderosos músculos,
Liam ni siquiera la mira. Su rostro es un muro de piedra mientras le abre la puerta del auto, es