Narra Amara
–Mierda– Susurro enojada ya que, para ser sincera, la furia arde en lo más profundo de mi ser al pensar en la estúpida la idea de que ese hombre se convierta en mi protector. Sin embargo, no puedo evitar preguntarme por qué lo detesto tanto, dado que él, ha sido quien me rescató de las garras de aquellos maleantes que acechaban. De lo que si estoy segura, es que no voy a tolerar que él me considere una frágil flor, vulnerable y necesitada de protección constante. Aquella idea me r