–¿Liam, tú…? –susurra Amara, incapaz de apartar la vista de la escena frente a ella. La sorpresa la ahoga mientras ve cómo Liam, con la fuerza de un hombre decidido, sujeta el brazo de su padre. No puede entender lo que está sucediendo. ¿Él se está interponiendo? ¿Defendiéndola de su propio padre a pesar de lo mala que ha sido con el?
Liam no la mira. Sus ojos están fijos en el hombre frente a él, tan intensos como un campo de batalla. –Señor, entiendo que esto sea un asunto familiar –dice en v