–Una mujer muerta que lo acusa, un triángulo sentimental filtrado en pantallas gigantes, rumores de conflictos previos y ahora una marca entera atrapada en esa narrativa… díganme por qué no deberíamos concluir que el problema no es técnico sino humano, y que ese problema tiene nombre y apellido.
La frase no se disuelve cuando termina de pronunciarse, sino que permanece suspendida sobre la mesa como una sentencia anticipada, cargada de esa frialdad financiera que no necesita elevar el tono para