Solo una persona en el mundo tenía esos gustos tan raros, una persona que por supuesto, estaba muerta. Incluso si la mujer que estaba frente a ella no era la misma Paula, Salomé había llegado a ese lugar por una razón y esa razón, la iba a terminar por descubrir.
—Dígame, ¿por qué su interés en un lugar como este? Hasta donde sé, usted ha sido una mujer muy importante, ¿por qué los negocios con los Vital?
—Bueno, la verdad es que no son exactamente ellos —dijo Salomé bebiendo de su té habiéndo