CAPÍTULO DOCE
Y fue justamente de esa manera en que el tiempo comenzó a pasar, de esa misma manera, siempre siendo los ojos claros de Paula los que vieran llegar un amanecer nuevo sabiendo que cada uno de ellos la acercaba más a su nueva vida, era como Paula lograba vivir.
Encerrada en aquellas cuatro paredes, donde lo que más conocía era su habitación y el consultorio en el que Maximiliano estaba empezando a trabajar con ella.
A los tres días ellos fueron capaces de recoger los análisis de do