CAPÍTULO ONCE
— ¡Ya te dije que aquí no haya nada! —Dijo Paula pateando las hojas secas que estaban en el lugar en el que había sido su accidente.
Maximiliano seguía buscando, movía las hojas, movía las ramas caídas, aún quedaban vidrios ahí pero la verdad era que no le importaba. Él solo quería encontrar aquel anillo.
— ¡Ya te dije que si tú caíste lejos del auto el anillo puede estar en cualquier lado!
Paula seguía mirando la desesperación con la que él buscaba el anillo. La verdad e