CAPÍTULO DIEZ
Todavía o eran ni las dos de la mañana y todo lo que quería Alejandro en ese momento era que aquella mujer que estaba a su lado y que le había dado un poco de su tiempo sin siquiera haberle preguntado si estaba bien con ella, era que se fuera. La gente iba a comenzar a llegar, a despertar, a llegar y muchos de esos siempre resultaba ser los mismos inversionistas que Alejandro resultaba viendo al día siguiente. ¿Qué iban a decir si sabían que estaba con una modelo? Simplemente su