A Manuel y a Maximiliano la sorpresa los carcomió al ver cómo Emma golpeaba a Salomé. Ella no iba a permitir que eso pasara pero al aparecer, Emma ya no tenía intenciones de decirle nada a Maximiliano. Quizá le podía pagar con la misma moneda.
Después de una mirada rápida, Emma salió de ahí dejando a Salomé con la furia carcomiendo todo su ser.
— ¡Salomé, Salomé, ¿qué es lo que está pasando?! —Gritó Max mientras a ella la veía subir las escaleras.
Inmediatamente Manuel le supo decir que ese no