¿RECUERDA A QUIEN PERTENECES?
―¿Qué… qué vas a hacer? ¿Por qué te estás desnudando? ―A ella no le gustó la mirada en los ojos de Cassian. Y menos la respuesta inmediata de su loba al haber dicho su nombre con tanta posesividad. ―Abre la puerta, quiero volver a mi habitación.
Aylin caminó sobre la cama y quiso ir en dirección a la puerta, no obstante, su marido no pensaba permitírselo.
―No tan rápido, Aylin ―dijo su nombre con una extraña suavidad ―Aún no he terminado contigo.
―¡Pero yo sí! ―