SELLAR SU DESTINO.
SELLAR SU DESTINO.
En el momento en el que Irene apareció en el salón de la gran casa Alerón, todos comenzaron a susurrar. Ella clavó sus uñas en su palma y sonrió como si no pasara nada. Rowan y Leah que la miran desde abajo, no pueden contener sus risas.
―Shh, no te rías tan fuerte. Si no descubrirán que fui yo.
Leah asintió y trató de ponerse seria.
―Es que se ve rara ―hablo entre pequeñas risas ―Aun cuando tiene maquillaje aún puedo ver sus ronchas.
Rowan hizo un gesto de arrogancia.
―