PLANES SINIESTROS.
PLANES SINIESTROS.
Aylin y Daphne estaban cautivas en una de las cuevas de Ragnar, ya habían pasado demasiadas horas y las lobas no consiguieron liberarse. Sin embargo, Daphne aún luchaba contra los grilletes en sus muñecas.
―Es inútil ―dijo Aylin viéndola lastimarse.―Solo estás lacerando tu piel.
―No me importa ―respondió Daphne ―No voy a dejar que ese infeliz intente hacerle algo a mi hija.
―No va a hacerlo, Daph. Solo está jugando con tu mente, además, no le resultará muy fácil entrar al